Rodò el torero y callò, tambié se tumbó el toro

Pero se levantò en dos patas

Cerrò su corazòn y abriò el corazòn del torero

Entre un bolero y un tequila mexicano

La española danza, su vestido de ruedo girando la pista

Hasta dejar dos largas piernas que celebran la nueva muerte

 

Un sombrero de ala ancha al aire mi insensatez atenuada por la duda

El toro atravesò al torero, le sacò la lengua a la justicia del in-deporte

Un grito, un gemido y la tierra recoge la sangre de la bestia homo…

 

Cada dia el sudor del renegado que arrastra su nariz por el polvo

El asfalto, en el mejor de los casos recoge su dignidad escondida

El espejo no refleja la verdad, esa verdad que se encuentra detrás del espejo

Detràs del espejo està el toro moribundo matador

 

Mil toreros continùan sometiendo a diario a los toros empleados esclavos

En los trapiches, curtiembres, acerias, astilleros, cementeras, papeleras

Entre las cañas, cuando las heridas ya ni molestan y la sangre es pintura

Cuando el sol pasa desapercibido, muere un hijo y nace otro…

 

Quièn morirà mañana desnutrido, la panza hinchada, el hambre a cuestas

A cuenta pago hoy con las neuronas del nunca màs, con el ùltimo orgasmo delictivo

A la ùnica hembra dudosa, mujer de las mil y una noches de la solitaria oscuridad

 

Rodò el toro, se acallò el torero que nunca mas verà la luz del floreo elitista

No quiero vencer en una guerra desigual, irrelevante, inventada para ganar

No quiero la bandera, estandarte del vacio, ni las calles acaudaladas de gente obtusa

Vivando el pasar de los mutilados, sin saber el porqué ni ellos ni nosotros

Ni los que inventaron desde sus computadoras la muerte surrealista premeditada…

 

No quiero ninguna guerra, ninguna batalla ganada o perdida me da igual

Perdì la vida

Necesito una revancha tan solo una con el toro y el torero a mi lado

Pero los toreros no dan revancha al agachado laburante de las zanjas y canteras

Les hunden la cabeza en la arena del ruedo antes de comenzar la corrida

Manejan el plato de comida, el boleto del ómnibus y las escuelas cerradas

Los empresarios, los domingos van a misa con los toreros…

 

Los agachados, los domingos piensan si el lunes estaràn en alguna lista

Los toreros escriben las listas, tienen la sartèn la manija y el aceite tambièn

Que pensaràn esos toros empleados, en su torpe intento de no pensar en nada

En las fiestas con agua de cada fin del año, desnudos de suerte

Lavados de vino agrio…

 

En un ascenso en el paìs del nunca màs, descartado el milagro, una utopia

Que algùn pajarraco arrancò de las manos callosas, los pelos duros

Un ascenso en aviòn al calor de la transpiración del tren, colgado a Banfield

Ese aviòn lo ve más allà de las nubes, lejos del cielo cerca del infierno…

 

De ese infierno no tan temido ni tan desconocido, vivido a diario en la pista

Si èste es el infierno, cómo serà el cielo…

Una casa en medio del campo y la nada alrededor

Y la pregunta que siempre cabe…:

Como serà vivir libre, serà la vida o la muerte esperada ?

 

Còmo será la vida en un mundo de igualdad…

 

Sigue leyendo a Óscar Alberto Marchesin