Nadie en este engendro de creación, imposible de definir las circunstancias
tiene la justa medida del tiempo transcurrido y por transcurrir
ciegos por las tinieblas de la mentira, como segados en tinieblas

Todos van van navegando sobre una tabla perforada
procurando que se hunda de esta manera se va perdiendo la conciencia
la razón cada ves mas dividida destruye la naturaleza

Asesina al más pobre de riqueza obviando la mente
nunca considerando que todos somos el mismo estiércol
La prudencia es desconocida, el oro comanda la vida

Vida que solo una vez nos convida, luego los gusanos son los reyes
no hay que paranoiquiarse en rumieblas, el secreto:
ser uno y dejar a los que nos condenan

No existe cura para la enfermedad de esta creación apócrifa, casual, vil, irreverente
de lo casual no pueden surgir más que posibilidades incalculables, no ideadas
el corazón de sentir la perfección de la flor mas el movimiento del viento la luz llevó
Y cual mariposa, uno se queda sin entendimiento
ignoro el oro de las almas, cuyos tesoros el habla guarda ya que se esconden en el sentir de los recodos

El homo se comporta como fiera, asombra las injustificadas inmensas defensas nacidas de la nada buscando cual bestia ensartar las garras de la palabra y la miseria de los misiles

Sin susto se dicen hermanos viviendo en este infierno caminando por el camino sin saber cual es su destino
siempre en la junta hay alguien que nos apunta buscando la punta

Las penas nunca son buenas, muchos golpes en el salvaje bagaje
yo no quiero guerras ni mal intenciones por algo a veces salgo en peregrinaciones inconclusas, inevitables

El argumento no busca consuelo para este poeta que no encuentra suelo ya no hay cielo.
no existe el cielo tan mentado y solo nubes insignificantes es lo que observamos la guitarra del alma templada toca el canto de estas coplas, en cantos que nunca leerá

Mi rumbo muerto ya es desierto, no existe un día muerto que sepa cierto en mi ignorancia explico, aunque me cueste ya que hay ciertas puertas cuya atención llaman las penas llenando las ignorantes venas, de las guaridas de una vida en desgracia padeciendo incomprensión
Y miserias con mucha aflicción y padecer de haber visto tantos males temporales como si bailara con la muerte de su suerte a empujones sin encontrar diversiones, puros tacles en los talones de mal intencionados gallos y con el calzado roto, los pies llenos de cayos

Cuando te tratan como chango y vas tirado al fandango, un diablo mete la cola
de la boca sale poca cosa, no me atrevo y por respeto no debo, ya que se murió el poeta enamorado
Las damas presumen, alaban y nos dejan
Se comportan tan vil nos dan con su fusil rompiendo el candil
algunas mujeres como chicharras en confidencia hablan de sus farras
mas también, hay hombres pero no hacen alarde de sus cojones

En el apuro ya muestran sus escudos
no hay nada más ladino que lo que ha sido sentido y se ha perdido porque nunca se ha tenido
el pensamiento se va con el viento, hoy ya nada asiento

En el cielo de este destino no hay consuelo, en el trabajo me fui para abajo por los nervios se me caen los pelos, a uno le cortan el pellejo cuando se hace viejo
nací aquí en mi pago, soy criollo y caí en el oyó, de esta tierra la guerra
No imaginaba semejante embrollo ni cinco años de tortura en la ESMA 76
no pude servir el día que quería venir y logramos escapar en el 83 con Rosana y otros 4 cumpa de la UTN

La gente que proclama al valiente en el momento decente, no se si es grandilocuente
en mi partida voy a tomar coyuntura para que no me duela la cintura
porque soy de todos amigo y conmigo Roberto encontrará abrigo

No deseo dormir ni tampoco huir
pondré el pecho a las balas
Me dieron por el estricote agarrándome el sentir por el cogote
No deseo soportar más esos azotes y aún hoy me pregunto el porqué en el corazón no hay conversación, ya perdió la ocasión, ni ve, ni oye
Ni hay justicia que haga el juez, porque no hay juez, son todos galones
de las cosas del presente disiento, solamente de la saliva reculativa transformada en desierto de un fuerte amor muerto
Años volví a ese escalón del monumento donde dormimos noches observando el Paraná en Rosario, esperando a Mirta para luego de madrugada llevarla hasta Fisherton…

 

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