En la descripción de los vacíos

o de los actos-actitudes-actividades-aptitudes

se debe tener en cuenta todos los detalles y pequeñeces.

Se encuentran vacíos de habitaciones oscuras con ventanas cerradas

repletas de gentes, ocupadas las ciudades, ocupadas las intenciones,

oscuras como las noches invadidas de astros eternos y destellos desconocidos.

Los señores de galera en la zona central, descolocados en la parte delgada

justa del león, angosta zona de América, Sam en la tierra central, vacío descerebrado

inoportuno, sin detalles ni oportunidades con suntuosidades desconocidas

para los senderos inhabitados por el hambre de la tierra.

Laterales a esas longitudinales rutas rondadas de árboles y tristeza, crecen los árboles

ya incontenidos desde esos lugares donde sin luz habita el vacío

y con sus manos lentamente teje sus raíces.

Para todo el vacío debe tenerse en cuenta todo detalle y pequeñez,

las distinciones y los integrantes, las comunidades y las distinguidas señoras diferenciadas

distinguir equidad de equino, hambre de hombre de pueblo libre,

opresión a la vida de aprehensión a la libertad.

El vacío está en las palabras y en los actos inadecuados,

en las flores secas y en los reinos sin reyes, en las navidades rellenas de pinos

sin ningún Cristo niño, Jesús reventado, cruz de palo, crucificado crucificador

hoy vive ocupando el vacío de una habitación muy pequeña, que yo controlo desde siempre

sin ventanas.

Todos los vacíos están rellenos de ventanas cerradas.

Sigue leyendo a Óscar Alberto Marchesin

No Hay Más Artículos