Detrás del muro, se imagina el horizonte

que las aves no habitan y las lombrices juguetean

 

Es una línea sinuosa, son globos superpuestos

son señoras acostadas, donde nada crece

donde el mar no tiene olas, las montañas son tierra plana

y los árboles son solo raíz hacia el centro

 

Detrás del muro, los polos se unen

uno más uno es igual a tres

tres en una cama catre, sin distinciones

con atropello y jeringas, primero amenazantes

luego prescindibles, sin títulos, con lamentos

dos más dos es igual a cinco

cinco rencores encontrados de frente

 

Las semillas nacen en líneas zigzagueante

desordenadas, obligadas, junto al muro decreciente

desplazaron el horizonte para ampliar el espacio

bajaron el cielo para expandir el muro de la cárcel

del mundo hasta el núcleo terráqueo

 

Tantas veces como nuestras piernas se prolongaron

tantas veces sus huesos cortaron, la lengua y los brazos

la voz no trasciende, los avioncitos de papel se incineraron

sobre el muro crescendo, los guardias desfilan cuidando

los espacios inventados, en cada celda alguien, nadie duerme

 

El adagio al muro tan débil como de agua

tan frágil como criatura no nacida

las fronteras las estamos borrando

los muros nunca más, nunca fueron ni será

 

Sigue leyendo a Oscar Alberto Marchesini