A Mohamed lo asesinaron
a su mujer y a sus hijos

Dónde se hecha a morir el hombre roto
en qué territorio de arena celeste su grito

En qué navío de luto surca su desgarradura
Cuándo fue destinado a convertirse en ruina

Desde qué raíz le crecieron los hijos
enredados en qué sustancia moribunda
ordenaron de tan lejos el aullido
su tajo en el alma, el rayo de la muerte

Por la misma herida de sus manos vacías
sangrará hasta partirse nuevamente
desgajado, siempre y siempre

Una y otra vez, en su propio hueco
como una gota de plegaria
de preguntas infinitas

 

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