Cómo reincorporar el espíritu a los marginados del alma

reconstruir la calecita herida con varios caballos cojos

elefantes sin trompa, barrales de óxido de tiempo sin manos

de manos entre gritos de risas, de dedos enganchadas a los ojos

 

Que con giros dispares tambalea y sigue, se reacomoda

respira profundo, finge; miente felicidad, rie llorando y gime

de madera reseca de viejo tiempo ido, tiempo en agonía profunda

que de cuando en cuando un alarido mecánico lastima los ojos y los oidos

y la música del carrousel no llega a ocultar tanto dolor tan profundo tanto…

 

Los enfermeros muy de blanco junto a los alumnos iguales

y los serios maestros de malos sentidos, los bomberos voluntarios

y los incendios provocados junto a los payasos iguales

tan serios por dentro tanto

 

Cómo reincorporar al espíritu a los marginados del alma

todos rondan marchando junto a la ventana gran ventanal

de los jueces del apocalípsis también con alma tan marginal tanto

para juzgar a los marginados de alma

 

 

Sigue leyendo a Oscar Alberto Marchesini