Clara crueldad de amor desaireado!
clara turbación de la suerte mía!
no es claridad, sino oscura noche, mi alegría

Entonces era Laura, y bien librado
yo me pudiera llamar sin cerebro, pues tenía
la remuneración de mi porfía, Mirta…

Ahora en esta sombra de la ausencia
apartado de todas, siento mi Laura
razón de acabar como perdido sin Mirta

Pero si he de penar sin tú presencia
ya que la muerte fiera no se manifiesta
vendré a morir a manos del olvido…

 

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