Con cualquier palabra siniestra
o un incómodo inodoro donde recitar…
con una rastrera caricia de quien dice te amo

O un infeliz encuentro con la guadaña esperada
que teme el encuentro, sabiendo encontrarse
con una mente superior, de guadaña más potente

La palabra se recita suavemente sin llegar a poesía
a la sonrisa de Laura, a la cintura de Mirta
sin besos, sin flores, sin mi perro sarnoso de Ramallo

A uno de esos viajes hermosos a mi Rosario; Paraná majestuoso
con estrellas eternas, muchas primerizas, tintineantes adrede
fugaces por momentos, en el cálculo de dónde están cayendo

Un poema de amor dificil, de los llevadores de niñas de Uruguay
a Italia donde todo aprendian queriendo o no…
volviendo algún día para aceptar la calle indicada

Y estarémos de acuerdo o no pero es la vida, sobrevivencia
y en la ciudad vieja se dirimen las angustias y consiguen
el pan del día hasta aparecer muertas, tiradas junto al río…

 

 

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