el borde filoso
del pétalo cautivo…
Recuerdo tu mirar,
tu firme labio al beso
dulce y fino.

Mi fuerza va ha desaparecer
pero sostendrá mi corazón
el latido

del tiempo destendido.
Su empuje y sostén
me han dado por querido.

II Memoria…

Arena, piedra y gris espuma
mientras no me miras,
altanera, cruzas

la mano sobre el pecho
como quien dice esto es mío;
no lo toques que me asustas.

De frente, mirándote
soy muro que te arropa
con deseos y ternuras…

III

Nos escamparemos
debajo de unas hojas
que cuando llueve cantan
las melodiosas gotas…

Nos tomaremos de manos
en el frío y en la tierra
uniremos nuestras pieles
serpientes crudas de gozo…

IV -Margarita XLVII

Un aniversario es la boca
de un niño sonriente…
Sus ojos abiertos de futuro.
Rebota el tiempo
por dentro de una goma.

Es mojarse en una playa de palomas…
Deslizarse en la Chorrera de los días.
Columpiarse en el aire de una loma…

Un aniversario más
es la marcha de la vida;
soplar sobre un candil
y pintarse la nariz
con dulce azúcar.
Es mirar atrás
cuando eras niña
y expandir tus dos brazos
sobre flores…

V

Vive la sombra
hasta que la luz se impone…
Duerme hasta que
la victoriosa claridad
su forma rompe…

Dura lo que dura
la nota que una vida propone.
Dedo sobre la blanca tecla
se diluye también
dispersa entre papeles…

Ya tu mano no está,
tu labio, ni tu sangre.
Miran tus ojos otros;
y una moneda al bolsillo
pone fecha al desenredo…

VI

En la música pesada
el baile de tu pie
tumba su tiempo…

Te debes de llamar
como una flor se llama:
ondeadora del tul,
tu cintura…
girador en la curva,
tu cuerpo…

La firma de Gardel
Sube a la escena…

_

tbush,

 

Sí, se puede entender
su terquedad de guerra
el sumarle a sus arcas
dólares con sangre.

Sin tener los afectos
a otras gentes
se cree, presidente, rey
del oro y las pirámides…

Un villano
que piensa disparates,
un soberbio buscón

de triunfos con la muerte;
torpe, asesino
con corbata de seda.

Cuando se revierta,
cuando el amor salude
a los hombres por la paz
correrás, bandido, a tus bodegas

como corre el ratón
para su cueva…
Esconderás
tu funesta feria…

Un peso de justicia
te aplastará el deseo
por la guerra. Vas a tomar

protestas tras protestas
hasta que vomites
esa intención siniestra.

Sigue leyendo a Óscar Alberto Marchesin