Botella al mar

      y vos querés oír, vos querés entender

      y yo te digo,

      olvida lo que oyes, lees o escribes

      y escribo…

     

      Lo que escribo no es para ti, ni para mí,

      ni para los iniciados en la vida.

      Es para la niña que nadie saca a bailar,

      es para los hermanos que afrontan la borrachera

      y a quienes desdeñan los que se creen santos,

      profetas o poderosos.

      El capital está por sobre toda la miseria,

     ya que supera sin nombre hoy a toda la miseria.

 

 

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