Mucho se habla de los los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, pero poco de quienes estuvieron muy ligados al régimen de Hitler posando de defensores de los derechos humanos y de socios de los aliados para la reconstrucción de Europa.

Durante la época del Tercer Reich, existió un gran número de empresas que vieron cómo prosperaron sus negocios. Es que durante el nazismo muchas de las compañías más populares que todos conocemos hoy, colaboraron con la Alemania de Hitler bajo el lema:

“Son sólo negocios”

Las hay alemanas, las más obvias. Pero en este selecto grupo de compañías que se enriquecieron mientras Hitler hacía campañas por Europa también las habías estadounidenses. Mientras sus fuerzas militares luchaban contra el nazismo algunas empresas del país hacían oídos sordos y negocios.

Veamos algunas de estas:

1.Coca-Cola.

La colaboración de la mítica compañía de bebidas no fue directamente con su producto. Fue con Fanta específicamente. Es que durante el conflicto, Coca-Cola jugó sus cartas en ambos bandos. Por un lado y de manera oficial, apoyaba a las tropas de Estados Unidos. Pero, por el otro lado, toda una maquinaria por la que mantuvieron una fábrica alemana que exclusivamente lanzaba el producto para los nazis.

2.Hugo Boss.

Desde la década de los 30. El gran diseñador del mismo nombre se encargó personalmente de realizar los uniformes de las juventudes Hitlerianas y de la SS. Más que económico fue una cuestión de principios, pues Hugo Boss se unió al partido para apoyar la causa.

Pero quizás lo más lamentable es que en un momento llegó a crecer tanto en esto que necesitó traer mano de obra. Es decir, esclavos de Polonia y Francia.

3.Porsche.

El ingeniero austriaco Ferdinand Porsche, fundador de esta firma y de Volkswagen. Estuvo más que involucrado en el lucrativo negocio del nazismo. En este caso y tras mantener varias reuniones con Hitler en 1934, llegan a la idea de que hace falta construir un “coche para el pueblo”. Según explicaría Hitler al ingeniero, él quería que desarrollara un coche que tuviera un diseño aerodinámico.

Con esto hace la aparición el Volkswagen Beetle, quién no sólo fue diseñado para los nazis, sino que su nombre lo propuso el propio Hitler: carro del pueblo.

  1. Bayer.

Un ejemplo de culpa indirecta. La conocida marca de medicamentos viene de una compañía madre conocida como IG Farben. No solo tenía alianzas económicas con los nazis sino que ayudó en la producción del Zyklon B.

Este Zyklon B es un agente que se utilizó en las cámaras de gas que fueron una pieza importante del Holocausto. Cabe destacar que en 1997, la Bayer emitió una disculpa por los daños que causó su empresa matriz.

 

 

5.Kodak.

La conocida empresa norteamericana también mantuvo lazos con la Alemania de Hitler. En este y como en la gran mayoría, a través de su filial alemana en la WW2. La casa tenía acceso para utilizar mano de obra esclava de los campos de concentración.

Al parecer Wilhelm Keppler, uno de los principales asesores económicos de Hitler tenía amistad con los dirigentes de la compañía. Esto produjo que además de la filial alemana, el resto de las europeas también hiciera negocios.

6. Adidas y Puma.

Una rivalidad entre hermanos que surgió de las entrañas del partido. Rudolf y Adi Dassler entraron como zapateros a las filas de los nazis donde estaban trabajando. Luego empezaron las disputas y la captura de Rudolf por parte de las fuerzas aliadas.

Tras la caída del régimen, ambos hermanos lograron salir ilesos, pero nunca volvieron a enmendar sus problemas y crearon dos marcas deportivas exitosas.

7.Ford.

El que fuera fundador de la Ford Motor Company y padre de las cadenas de producción moderna, tenía un historial antisemita. Fue posiblemente el mayor respaldo desde el exterior de la Alemania de Hitler.

Muchas de sus teorías antisemitas fueron tristemente llevadas a la realidad por el propio Hitler. En 1938, con 75 años, recibe la medalla nazi como “extranjero distinguido”. Ford convirtió su empresa en el segundo productor de camiones para el ejército alemán.

8.Siemens.

La multinacional alemana también contribuyó y sumó dividendos en el Holocausto. Hizo uso de sus prisioneros de los campos de concentración para trabajar en las fábricas y ayudar a construir las cámaras de gas.

Esto que vemos es solo un poco de información clasificada, que nos confirma la doble moral de las compañías multinacionales, asentadas en la economía mundial, con programas, muchas de ellas, de responsabilidad social, ocultando que el verdadero objetivo son los negocios y sus utilidades .

 

Sigue leyendo a Oscar Delgado