Una de las atracciones más famosas del mundo son las montañas rusas, existen muchas de ellas. En la actualidad las montañas rusas son grandes estructuras mecánicas y modernas que son controladas bajo ciertos operadores. Además cumplen varios parámetros de seguridad. Pero, las montañas rusas se remontan a unas cuantas décadas atrás y la misma tiene su origen en los toboganes de hielo ruso.

Todo comenzó en los alrededores de la ciudad rusa de San Petersburgo. Donde un grupo de personas tuvo la idea de juntar varios trineos para deslizarse sobre una pista de hielo repletas de subidas, bajadas y curvas. Esta se encontraba reforzada con soportes de madera, es decir, era una especie de toboganes de madera.

Para subir a la estructura se necesitaba emplear una escalera. Esta nueva forma de diversión tuvo éxito, hasta el punto que Catalina II la Grande, emperatriz de Rusia, mandó a construir varias en su jardín. Los franceses, quienes llamaron a este invento “La montaña rusa”, tuvieron la idea de introducir ruedas para mejorarla. Luego empezaron a usar vagones con rieles en desuso para probar esta nueva atracción.

En los años siguientes, la idea llegó a los Estados Unidos de América. Y crean la versión actual de lo que se conoce como montaña rusa. Esto se le contribuye a Lamarcus Thompson, quien creó la primera montaña rusa moderna en 1884. Su creador diseña la vía ZigZag una plataforma de madera con una pendiente de 30 metros de largo, que alcanzaba los 10 km/h.

De allí en adelante se han ido modificando las estructuras y los modelos de las montañas rusas. Por ejemplo, en 1927 un nuevo modelo llamado El Ciclón reemplaza a la vía Zigzag en el parque de atracciones de Coney Island. Este tenía una longitud de 800 metros y alcanzaba los 96 km/h.

Montañas rusa de acero, de agua, híbridas, invertidas, giratorias, suspendidas, de cuatro dimensiones y sin suelo son sólo algunas de las categorías de montañas rusas que se encuentran en parques y ferias de todo el mundo, esto ha dado pie para que exista una nueva clasificación no sólo por el diseño y tipo de vía y tren, sino también por la altura Mega coaster: más de 45,8 metros

Hiper coaster: más de 61 metros

Giga coaster: más de 91,5 metros

Strata coaster: más de 122 metros

Las que más encontramos hoy en día en los parques de diversiones son las Mega e Hiper Coasters, pero desde hace algunos años los fabricantes han apostado por diseños más arriesgados desafiando todas las leyes de la física, es así es como empiezan a surgir más Giga Coasters, las cuale

s son las atracciones más extremas hoy en día y que sólo unos cuantos son capaces de soportar debido a las velocidades y caídas de infarto.

En cuanto a las Strata Coasters, es una categoría que sólo cuenta con dos contendientes hasta el momento, Top Thrill Dragster en Cedar Point inaugurada en 2003 con 128 metros de altura y Kingda Ka de Six Flags Great Adventure con 139 metros inaugurada en 2005. Pero en 2017 se espera la llegada de Skyscraper, la primera polecoaster del mundo que además contará con 150 metros de altura.

Desde hace casi 10 años las montañas rusas han dado un giro importante en los parques de diversiones hasta convertirse más en un producto mercadológico que sólo una estructura que nace de la ingeniería y la tecnología. Construir y diseñar montañas rusas antes de 2005 consistía en hacer un diseño y venderlo al mejor postor (parque o feria) quien sólo tenía que conseguir el espacio y arrancar la construcción.

Pero esto cambió, ya no era suficiente comprar un diseño y adaptarlo al espacio disponible en el parque, no, era momento de cambiar la estrategia y jugar con las emociones y perspectiva de aquellos que no conocen la experiencia de subirse a una montaña rusa. Por ello empezaron a surgir compañías que ofrecían atracciones bajo diseño, es decir, montañas rusas adaptadas al espacio, al lugar y a la temática del parque y no viceversa como se manejó durante tantos años.

Esto hizo que muchas compañías de tradición se fueran a la quiebra como Custom Coasters International, Dinn Corporation, Giovanola, Pinfari y Schwarzkopf, ya que no supieron adaptarse al nuevo mercado e insistieron en vender diseños ya hechos. Pero compañías como

Es así como vemos que las nuevas montañas están situadas, en su mayoría, en la entrada del parque, inclusive se pueden observar desde varios kilómetros antes de llegar o desde zonas alejadas de la ciudad, esto con la intención de jugar con el acercamiento, la anticipación y el pánico que puede provocar a distancia y que una vez que estamos ante ella hace que ese miedo se incremente.

Una montaña rusa que ha sido diseñada desde cero para un lugar específico debe contar con el elemento sorpresa, impactar, hacernos creer que “la primera bajada” es la más fuerte y a partir de ahí viene lo tranquilo, a esto se le conoce como “Falsa seguridad” ya que las nuevas montañas rusas han cambiado la forma en que nos enseñan su peor cara, ya no sólo es al inicio, es durante todo el recorrido para jugar con nuestros sentidos y no permitirnos que asimilemos lo que está ocurriendo.

Por supuesto el final del recorrido es una de la partes más importantes, ya que además debe proporcionarnos esa sensación de alivio acompañada de una extraña euforia, algo que los psicólogos llaman rebote parasimpático, que consiste en una serenidad que se establece cuando un período de intenso estrés termina repentinamente, es decir, placer a costa del sufrimiento, algo que haga querer volver a sentir esa experiencia.

El ejemplo más claro de esto es Medusa Steel Coaster, una montaña rusa de madera fabricada en el año 2000 en Six Flags México por Custom Coasters International, compañía actualmente en quiebra, y que en 2014 Rocky Mountain Construction decidiera convertir en híbrida para darle un giro y atraer más visitantes.

Este trabajo de Rocky Mountain Construction les valió para que fueran llamados a otros parques e hicieran lo mismo con otras viejas montañas rusas.

Además de las híbridas, se espera una proliferación de más Strata coasters que rompan con la altura tradicional, pero además den paso a nuevas categorías, ya que la tecnología está lista para diseños atrevidos, los retos físicos se han resuelto, ahora todo depende de la imaginación.

 

Sigue leyendo a Oscar Delgado