En medio de una tormenta mediática de intrigas, el Pontífice respondió a su modo al escándalo que busca sólo la “división”, asimismo dos colaboradores vaticanos replican una segunda carta del ex nuncio en Washington que esta vez involucra a Kim Davis.

“La verdad es humilde, la verdad es silenciosa”, “con las personas que buscan sólo el escándalo, que buscan sólo la división”, el único camino a recorrer es el del “silencio” y la “oración”, dijo el papa Francisco este lunes 3 de septiembre de 2018 en la pequeña capilla de Santa Marta, en la residencia donde vive en el Vaticano.

El Señor nos de la gracia de discernir cuándo tenemos que hablar y cuando debemos callar. Y esto en toda la vida […]. Así seremos imitadores de Jesús”, agregó el Pontífice en su homilía matutina, mientras se cumplen 2000 días del inicio del pontificado  (13 de marzo de 2013).

El Papa había dicho en su viaje de retorno de Irlanda a la prensa sobre las acusaciones de Viganò : “No diré una palabra” y cuando será el momento “hablaré” (26.08.2018).

Asimismo, en la segunda misiva Viganò continúa a desprestigiar al equipo más íntimo del pontífice desde la Secretaria de Estado hasta su aparato de comunicación con motivo de una polémica durante su visita apostólica a EE.UU.

Viganó dijo que Francisco debería renunciar por su presunta complicidad en el encubrimiento de los abusos de McCarrick, que se prolongó durante dos décadas.

Por el momento, en medio del apoyo de varias conferencias episcopales y cardenales, movimientos y fieles de todo el mundo, Francisco sigue manteniendo silencio. Y en este contexto, hoy afirmó que “el silencio que vence”  pasa a través  “de la Cruz. El silencio de Jesús”. Subrayando que las discusiones “destruyen”, y es “en estas discusiones en las que se ve que el diablo está allí y quiere destruir… Silencio. Dice la suya y después calla. Porque la verdad es mansa, la verdad es silenciosa, la verdad no es ruidosa. No es fácil lo que ha hecho Jesús, pero está la dignidad del cristiano que está anclada en la fuerza de Dios”.

Por menos en la historia Vaticana, han renunciado Papas o se han retirado a sus aposentos pontificios a oración permanente.

Aunque en este caso aberrante por los protagonistas y lo que le costara a la Iglesia Católica asumirlo, se habla de un complot de la ultraderecha de la iglesia para tumbarlo, pero el Papa en su defensa aplica, el silencio de los inocentes, casi como en una corrida de toros llegar a la faena sin capote. Se necesita más que el silencio para conjurarla y devolver la confianza al rebaño de la iglesia. Reformas estructurales, castigos ejemplares, posiciones claras y un liderazgo para la reflexión del camino que está tomando la Iglesia. Son las nuevas generaciones de sacerdotes las llamadas a dignificar su vocación y ministerio. Está visto que los prelados, cardenales, y demás, pertenecen a la vieja estructura liberal por su comportamiento y conservadora por aferrarse al corrupto ministerio.

Ojala el Papa rompa este silencio y veamos que por lo menos la Iglesia Católica, lidere una campaña contra la corrupción imperante: Si la sal se corrompe…

Acá  este pasaje Bíblico de Jesús a sus discípulos: ´´Ustedes son la sal de la tierra y si ustedes se corrompen, como evitar que se corrompa el pueblo cristiano¨.

 

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