No hay cosa mas gratificante, para quien le gusta, claro, que tener una mascota.

Jocky, nuestro perro nos acompañó 17 años, hasta que por su edad nos dejó y de cuya ausencia aun no nos reponemos.

Pero una cosa es la mascota tratada como tal, como animal inteligente, y otra como humano disfrazado de hijo o compañero.

En ocasiones se cuestiona como hay personas que se han entregado a la causa de la defensa animal cuando existen muchos humanos que sufren y necesitan tanto o más que un perro abandonado en la calle. Sencillo. Cada cual escoge sus causas y sus batallas. Hay muchos que deciden proteger el ambiente, otros a personas incapacitadas, otros por la niñez, por la vida, otros optan por patrocinar las artes, otros la pobreza y otros los animales.

Tener un perro para el cuidado de la casa, la vigilancia de un negocio, o como compañía para un niño o un adulto, se ha convertido en una necesidad para muchos.

La tenencia de mascotas, entre perros y gatos, ha crecido mucho en los últimos 5 años y así mismo el desarrollo de negocios como guarderías, veterinarias, gym, hoteles, y hasta supermercados con infinidad de productos para estos animales. Sé conoce por parte del Ministerio de Protección Social de Colombia, información de que hay un gato por cada 50 personas y un perro por cada 10, un censo de casi 6 millones de animales entre las zonas rurales u urbanas.

Este aumento desmedido de mascotas en las ciudades empieza a plantear problemas de cohabitación, a la vez que requiere de la revisión de las interrelaciones que derivan de esta situación, sus repercusiones en la salud pública y en la salud individual, para así establecer medidas necesarias para minimizar los factores de riesgo de zoonosis

¿Hijos...? o Mascotas

¿Hijos…? o Mascotas

Los perros y gatos en Egipto eran respetados y estaba prohibido matarlos, condenándose a la pena de muerte por este delito y el maltrato animal se penaba con castigos corporales. Los arqueólogos han encontrado perros momificados junto a la tumba de su amo, estos no eran sacrificados en el momento de su muerte, sino que eran momificados y depositados cerca de la tumba una vez que dejaran de existir por muerte natural; se les lloraba y se llevaba luto en su honor. Han sido compañeros fieles de reyes, emperadores, de la aristocracia, pero también de personas de escasos recursos económicos, no siendo esto un impedimento para la entrega de su amor y lealtad. Otro cuento eran los gatos que eran animales sagrados .

En muchos países como Suecia, Estados Unidos y Australia se reconocen las bondades de la compañía de las mascotas y su importancia en la vida humana. En los Estados Unidos este reconocimiento ha generado leyes que permiten la residencia de un animal con fines terapéuticos en las viviendas, donde no permiten la permanencia de mascotas. En estos casos el animal no es considerado como mascota, sino como parte necesaria de un tratamiento o como apoyo de una discapacidad, tal como sería una silla de ruedas.

Llama la atención en los jóvenes, la preferencia a vivir solos, independientes con su pareja y su MASCOTA, noooo hijos no, eso es muy complicado y mucha responsabilidad, muy costosa su educación.  Pero la renta de estos animales en lo referente a comida especial orgánica, gimnasio, toda clase de productos cosméticos, cuidados de todo tipo, hotel canino, veterinaria etc., sale tan costoso como un hijo. Ellos no hablan, se supone que son felices, eso si no irán a la Universidad y no vivirán como animales.

Lo cierto es que nunca ningún animal será humano, en cambio son cada vez más los humanos que son perros, perras, gatas, culebras, burros, lagartos, tigres, abejas, ratas, lobos…todo un zoológico!   

 

Sigue leyendo a Oscar Delgado