Son muchas cosas que hacemos diariamente y que consideramos más urgentes que importantes.

En el momento en que sientes un dolor agudo e inexplicable, nada más importa. Ni la presentación que debías entregar, ni que tienes que comprar el regalo de cumpleaños, ni que debes hablar con tu hermano sobre ese problema que tienen pendiente, ni la salida con tus compañeros de colegio que no ves hace 15 años. Como por arte de magia, todo se pone en perspectiva y ¿sabes lo que descubres? Que, en realidad, nada es tan importante. Nada es tan fundamental ni tan crítico como creías. Todos se las arreglan sin ti, y el mundo no se viene abajo.

La realidad es que, a pesar de que nos enredemos y nos inventamos mil cosas por las cuales preocuparnos, hay muy pero muy pocas que son verdaderamente importantes. Descubrir cuáles son las tuyas y quitarle la relevancia a todo aquello que no la tiene, te permitirá desprenderte del enorme estrés que probablemente sea.

Elimina lo no ESENCIAL

Sé exigente

Elimina tu miedo a perder

Muchas veces, nos llenamos de tareas pensando en que “debemos hacerlas” o un compromiso implícito con la persona que nos lo pide. Si la tarea en cuestión no te aporta nada a tu vida, y no te interesa, no lo hagas.

Dedica tu tiempo y atención a las cosas que realmente importan.

Si quieres hacer un trabajo de calidad… Haz menos.

Recuerdo a un director de televisión en Colombia que le recomendaba a un asistente en el estudio: si te pagan menos, haz menos.

Si tienes una lista de tareas que crece y crece, reduce.

Pide AYUDA

Deja que te ayuden y luego ayúdales tu a ellos. No tengas miedo a pedir ayuda, a admitir debilidad.

Aunque en un principio pienses que no lo sabes, seguro que tienes la intuición cuando tú mismo no tienes espacio/tiempo… para hacer lo que realmente quieres ¿Qué es lo más importante que vas a hacer hoy?

¿Te despides así de tu pareja?,

¿de tu madre o tu padre?,

¿de tus amigos?,

¿de tus hermanos?,

¿de tus hijos?…

Es difícil saber dónde está el límite entre esforzarse y acomodarse, entre aceptar las cosas tal y como son o querer cambiarlas.

Y después de todo, ¿Qué es lo que importa? Lo que importa es tu felicidad, lo cerca o lejos que estés de los tuyos, el amor que sientas hacia tu pareja, hacia los que forman parte de tu familia. El amor se manifiesta de muchas formas, pero ¡ manifiéstalo!

 

 

Sigue leyendo a Oscar Delgado