Aquiles, mi gato con tenis, incorregible amigo de todos los vecinos y gatos de la ciudad, de la Ciudad de los Gatos. Era un gato normal, pelo suave, cola larga y rayada, comía mucho pescado y daba largos paseos que a veces demoraban hasta tres días. Ya había gastado muchos pares de tenis que le regalaban permanentemente sus primos y amigos de la gato escuela.

Una mañana soleada de Estambul, una ciudad cercana a la nuestra, donde viven muchos gatos, se reunieron en el parque todos los amigos de Aquiles: Bruno el mas ronroneador, Oreo, siempre furioso y quejoso, Coco juguetón, y Chispitas que comandaba la patota cuando salían de paseo.

´´vamos a organizarnos para la fiesta gatubela´´, una celebración que se hacía cada año, una especie de carnaval con gatos y gatas de la ciudad y de pueblos vecinos. Chispitas sugirió un concurso donde se lucieran los más creativos disfraces y se premiara al ganador del juego ´´a que te cojo ratón´´.

Coco, que escuchaba atentamente, propuso que se hiciera ´´el festival del queso´´, esto llamaría la atención de los ratones y seria la oportunidad de darse un gran banquete.

Bruno, que no soltaba de los bigotes a su amiga Sha, la bailarina del grupo, sugería el ´´festival de la danza´´, se trataba de bailar sin descanso durante los tres días del carnaval.

Aquiles presento la prueba de resistencia de caminar, caminar sin descanso por toda la ciudad, por las calles, tejados, tapias, escaleras y demás obstáculos.

Llego el día esperado de la fiesta, pero ohhh, sorpresa!, aparecieron disfrazados de piratas y marineros los ratones de todo el vecindario. Oreo, el jefe, que llevaba la voz cantante dijo: estamos de carnaval, no habrá comilona ni francachela, jugaremos todos y haremos un gran equipo de competición. Por esta vez no pelearemos ni nos esconderemos de ustedes nuestros hambrientos amigos. Y así empezó la fiesta.

Todos bailaban al ritmo de la música y los cantos ronroniados, había poesía: Rin Rin ratoncito salió esta mañana y en la trampa cayo. Chispitas sorprendió con unos actos de magia, entre otros saco del sombrero un canario con bigotes de gato: miauuuuuu decía entusiasmado, lo cubrió con un pañuelo y al destaparlo apareció Aquiles con sus tenis puestos .. urraaaaaaa , gritaban los espectadores .

Lo más divertido fue la presentación de Coco. El vestido de corbatín y pantalones escoceses entono la canción compuesta por el para el carnaval y dedicada a su gatita:

Miau Miau, maúlla mi gata,
miau, miau, muy enfadada,
porque quiere que le compre,
un lacito colorado,
y yo no se lo he comprado.

Miau, miau, maúlla mi gata
miau, miau, muy enfadada,
porque quiere que le compre,
un lacito colorado,
por qué me gusta enfadada?
miau, miau, maúlla mi gata

Le comprare su lacito colorado,

Si se queda hoy a mi lado.

Todos reunidos en una gran comilona con ratones y gaticos dieron ejemplo de que si se puede vivir y disfrutar sin temores, enseñándonos a respetarnos unos a otros, a no desearle mal a nadie y sobretodo,  vivir sin trampas!.

Oscar Delgado