Convocatoria de El Tiempo de Mini Cuentos

En un lindo país, lleno de flores, árboles, las mejores frutas tropicales, y muchas riquezas, vivían buenas personas que pasaban su tiempo trabajando en la tierra, en la ciudad saturada de cemento y carros locos, que por tener tan agitada vida solo pensaban en la rutina diaria y en alimentarse para tener fuerzas y seguir así día tras día.

Pio y Pia volando juntos

Pio y Pia volando juntos

Por una ventana grande de donde vivían pilo y pila entraba el más puro rayo de sol calentando el lugar y haciendo vivir y disfrutar la naturaleza del mejor lugar de la tierra.

En una jardinera que adornaba un rincón del lugar jugaban Pio y Pía una pareja de pajaritos venidos de las heladas tierras del sur a estas tropicales, Pio le pregunto a Pía: ¿Quieres jugar conmigo?, y pía le contesto: si, pero solo si cantamos y volamos juntos.

Pio recordó que su mama le decía; Mira a tu alrededor y siempre encontraras alguien con quien jugar y cantar.

Durante mucho tiempo jugaron y volaron juntos, visitando escuelas, campanarios y tejados.

El rincón de la ventana sirvió para que Pio y Pía hicieran su nido y formara su hogar.

Lejos quedo la soledad, la tristeza y ahora comparten sin afanes nuevas vivencias felices que disfrutan con pilo y pila.

Un día amaneció Pía sentada en su nido sin moverse, llovía y seguía como estatua, hacia frio y seguía tiesa mirando alrededor y esperando la llegada de su pareja Pio.

Se turnaban esa posición, sucedía que estaban empollando su primer polluelo, todas las mañanas se sorprendían de la dedicación de los visitantes con su cría.

Ellos traían la comida y se turnaban el cuidado y la calentada del nido, protegiendo con su vida el hogar. La felicidad se hizo mayor cuando aparecieron 4 huevitos que agrandaban la familia.

Pio y Pia volando juntos

Pio y Pia volando juntos

Y así hasta que una mañana gris que se iluminó nacieron los polluelos, todo fue alegría y felicidad.

Cada día los pequeñuelos se paseaban por la jardinera y sus alrededores, inseguros, pero siempre vigilantes por Pía y Pio.

De cubrir cortos vuelos pasaron a descubrir en largas distancias que podían volar solos y gozar de su libertad.

Seguramente volaran a otros lugares tropicales picando acá y allá pero ya dueños de su vuelo y de su vida.

Pilo y Pila admirados por esta lección de vida y de naturaleza, recordaron cuán importante es criar, defender, alimentar, proteger y educar en pareja los niños turnándose las actividades, enseñándolos   a volar, volando un rato juntos y dejándolos que con su propia vida disfruten de ella y de la libertad.

Sabia es la naturaleza que nos enseña tanto.

 

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