Hace unos días la conocida organización internacional Oxfam, lanzó un anuncio en Bélgica con el fin de concienciar la sociedad de los peligros de la evasión de impuestos. Cuando las empresas realizan prácticas ilícitas para reducir su coste fiscal, los países en vías de desarrollo ven reducidos sus fondos que son imprescindibles para financiar servicios que inciden directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.

La campaña recibe el título “¡Silencio! Atracamos un banco” y en ella se muestra a un grupo de hombres enmascarados con pasa montañas que entran en un hospital (como si lo hicieran en un banco) y destrozan y roban todo lo que encuentran a su paso. El anuncio no es apto para los más sensibles, pues su intención es hacer un símil que nos pretende mostrar que las empresas que evaden impuestos, afectan directamente a la población.

Se estima que cada año 100 mil millones de dólares destinados a países en vías de desarrollo se pierden debido a estas prácticas. La población más pobre es la que se ve más afectada pues les roba el acceso a tratamientos imprescindibles para su salud.

Evasión fiscal: el cáncer de la sociedad

Evasión fiscal: el cáncer de la sociedad

Sin duda es una campaña al nivel de una gran producción de cine que no deja indiferente a nadie. La brutalidad que se muestra en las imágenes puede hacernos pensar que los creativos han ido más allá de lo que la sensibilidad del espectador puede permitir. Pero, a estas alturas puede que no nos sorprenda la manera de comunicarse que tienen las ONGs; imágenes duras, dramatismo y un mensaje directo que hiere la sensibilidad de cualquiera y te hace reflexionar.

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