Inktober es el último desafío artístico que se ha popularizado en las redes sociales y que reta a los artistas a crear un dibujo distinto durante los 31 días de este mes.

El reto fue creado el año 2009 como una manera para mejorar las cualidades artísticas de su creador; Jake Parker. Desde que empezó el reto, este evento ha crecido sustancialmente y ahora podemos ver a millones de personas de alrededor del mundo participando diariamente.

Desde su inicio, Jake ha recibido numerosos emails y mensajes de personas diciéndole que gracias a su reto, han vuelto a dibujar de nuevo, han recuperado la pasión por la tinta y lo más importante, han vuelto a ser creativos.

Como diseñador, yo también he visto cómo este tipo de retos es capaz de motivarnos, redescubrir nuestras ambiciones y experimentar nuevas técnicas. Pero, ¿qué tiene de especial y distinto este nuevo “challenge”?, ¿qué va a significar para ti?:

  • Límites: Cuando realizas un reto delimitando los límites y minimizando las opciones, te obliga a concéntrate más en la creación de algo. A más oportunidades, más frustración y una posible pérdida del interés. En este caso, la única especificación para poder participar, es que debes dibujar con tinta sobre papel. Tú puedes decidir el motivo de dibujo, el tiempo de realización, el estilo y las herramientas.
  • Responsabilidad: Cuando empiezas algo con un destino final, (como son los 31 días), tienes que conseguir la motivación necesaria para llegar a ese destino y tú te haces responsable de ello.
  • Crecimiento mental: Este tipo de retos estimulan tu actividad psíquica. Tener que resolver un problema cada día, como es enfrentarse a un papel en blanco, provoca que tus neuronas se se revolucionen con el fin de procesar un pensamiento más activo.
  • Hábito: El hecho de tener que dibujar de 30 a 60 minutos cada día, conforma un hábito. Algunos estudios dicen que si durante 30 días haces algo, conformas un hábito. Parar un solo día puede ser que juegue en tu contra.

Así bien, ya llevamos 3 días de lo que va de reto, y son muchos los artistas y creativos que se han sumado. Está claro que todo son ventajas y forzarte a crear algo con una metodología poco común, puede constituir un salto creativo e impulsar tu carrera. Su poder puede llevarte a convertirte en un creador prolífico con el hábito de crear a diario. ¡A dibujar!