Sin darnos cuenta hemos aterrizado de lleno en este 2018. Haciendo balance del año que cerramos, podemos decir que no ha sido un buen año ya que nuestro mundo está viviendo tiempos convulsos. Catástrofes naturales, guerras, ataques terroristas, pobreza, enfermedades… A nivel personal, no tengo la misma sensación, pero como cada año, el nuevo año trae consigo buenos propósitos que cumplir.

¿Propósitos de año nuevo o engañarse a uno mismo?

¿Propósitos de año nuevo o engañarse a uno mismo?

Cada uno confecciona su propia lista, con la esperanza de que con el paso de los días del año, sean menos los deseos que todavía quedan por cumplir. La confección de este tipo de listas tiene una parte muy positiva y es que nos ayuda a conseguir la motivación necesaria para realizar lo que en ella pone. Pero… ¿Realmente se cumplen estos objetivos anuales?

Bajo mi punto de vista, la confección de estas listas, es un ejemplo más del autoengaño al que nos sometemos a diario. Este listado de propósitos en muchos casos roza lo paranormal, haciendo que pensemos en cosas que difícilmente podamos llegar a conseguir. Por lo que nos tenemos que preguntar: Si no vamos a cumplir estos propósitos, ¿Qué sentido tiene escribirlos en una lista?

No me malinterpreten, estos listados pueden ser muy útiles para motivarnos a conseguir lo que queremos. Pero deben ser propósitos REALISTAS; nadie aprende un idioma en un año, o viaja más con los mismos ingresos… De lo contrario fallaremos estrepitosamente en lograrlos.

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