Hay dos afirmaciones innegables en materia de tatuajes. La primera: Duelen. Sí amigos, que te claven una aguja a través de tu piel entre 50 i 3000 veces por minuto, duele. Y la segunda: “Son para toda la vida” (o hasta hace poco lo eran. Ya no, gracias a las “maravillas” del laser). El hecho de que un tatuaje vaya a ser para toda la vida, lo hace de ello una decisión arriesgada. ¿Quién sabe lo que le va a gustar y lo qué no a 20 años vista?

Tatuarse no es sólo para gente joven

Tatuarse no es sólo para gente joven

Pero… ¿Cuál es el problema en que sean para toda la vida? ¿Quién recuerda haber visto un tatuaje en una persona mayor de 50 años? La verdad es que es algo difícil de ver, pero no por ello significa que no existan los “adultos tatuados”. Actualmente muchos jóvenes se están tatuando los cuerpos enteros y cada vez más este arte está siendo mejor aceptado en nuestra sociedad. Ya no se trata de algo diferente y desconocido como pasaba anteriormente.

 Para muchos, existe el miedo de no saber cómo se van a ver los tatuajes con el paso del tiempo, y este puede ser un motivo para no entintarse el cuerpo. Es bien sabido que, con los años, los tatuajes pierden su tonalidad original y nuestra piel se arruga (consecuencias de hacerse mayor). Esto afecta obviamente en la manera en que estos lucen, dejando en el pasado un bonito recuerdo que ahora no es posible ni de percibir a simple vista.

 

 “Los tatuajes son personales y simbolizan algo especial para la persona que los lleva”

Dicen que los tatuajes son personales y que simbolizan algo especial para la persona que los lleva, pero… ¿Realmente la gente se hace los tatuajes para sí mismos o para lucirlos? Lo que para algunos es algo que implica muchos factores de riesgo y por lo tanto no una decisión fácil, para otros son un simple complemento como lo podría ser un peinado, un pendiente o una simple pieza de ropa. La convención social que discriminaba a las personas tatuadas (afectándolas en el ámbito laboral y a veces en el social) cada vez más se está dejando atrás y gracias al relevo generacional hoy en día podemos decir que están aceptados e incluso pueden simbolizar un canon de belleza.

Tatuarse no es sólo para gente joven

Tatuarse no es sólo para gente joven

Entonces… ¿Qué pasa con tener más de 50 años y llevar tatuajes? No hay ninguna norma que prohíba hacerse un tatuaje a esa edad. A día de hoy, muchas personas que de jóvenes se tatuaron, rondan ese rango de edad. Y el mito de que es malo para la salud ya ha quedado más que enterrado. Un tatuaje puede tener mil y un significados, sea cual sea, que lo haga especial para ti y no a la vista de los demás. No te preocupes de cómo se verá, probablemente, con la edad, no será lo que menos te guste de tu cuerpo y el recuerdo de esa época pasada perdurará grabado con tinta en tu piel.

Nunca es demasiado tarde para tatuarse. Pero cuando lo hagas, ten claro que será para toda la vida.

 

Sigue leyendo a Óscar Llorca