Si algo he aprendido del “Doc” Emmet Brown y del buen Marty McFly es que provocar cambios en el pasado crean distintas líneas temporales que determinan sus propios presentes. Por ejemplo; si después de tanto trabajo que se necesitó para poder hacer que tus padres se conocieran y asistieran como pareja al baile de graduación, en el momento crucial la individua que sería tu madre se niega a tener sexo sin condón y obliga a que el sujeto quién sería tu padre use el dicho profiláctico, hoy no existirías.

 

Y como Ray Bradbury nos enseñó, cuanto más se retrocede en el tiempo cualquier circunstancia o suceso, por pequeño e intrascendente que parezca provocaría relevantes cambios en el presente. Kitty Pride y John Connor bien podrían constatarlo.

 

Estas profundas reflexiones me llevan a pensar en que si en el Jurásico Tardío el mosquito que apenas escapa de morir encerrado en una gota de savia que lo hubiera preservado a través de las eras para ser encontrado en nuestra época y poder así clonar a los dinosaurios de los que se alimentaba -con perdón de Michael Crichton- queda preso en una red y muere en las mandíbulas de una araña, tal vez, se habría descubierto ya la cura contra el cáncer y  se lograra la paz mundial y …¿quién sabe?, me seguirías queriendo.

 

 

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