Una cascada de noche cerrada
se precipita desde tu altura
se detiene salpicando los hombros
justo al inicio de la nuca
resplandeciendo en iridicentes tonos
anticipando el brillo
de una oscura mirada.

Los sinuosos trazos
con los que la aguja ha besado esa piel
cobran vida con el movimiento
y muestran imposibles amapolas
explotando en rojas llamaradas
desde los arcillosos senos.

Prohibidos jardines en donde
toda clase de flora
se confunde en lujuriosas enredaderas
que reptando se abrazan
por la musgosa espalda mientras que
colibríes multicolores aletean alrededor.

Cada una de esas imágenes
te marcará de por vida
narrando cosas de la mujer que fuiste
y mostrando rasgos de la mujer que eres.
Sólo tu conoces los secretos significados
que la tinta ha dibujado en ti.

Eres jardín cercado
con pájaros y flores
alborotando por doquier.
Eres huerto de suculentos frutos
que despiertan hambre y codicia,
eres frescura de sombra yaciente
en fértil terreno cultivado a fuego y tinta
mostrando estampas del paraíso.

Eres arcano misterio
con profundos pozos de brillante humedad
en dónde las estrellas se asoman a beber
y quedan atrapadas cuando simplemente
así, sin pensar, cierras los párpados.