La creciente desconfianza de la sociedad civil en las autoridades se ha agudizado en esta administración hasta llegar a niveles no vistos anteriormente.

Un estudio elaborado por el centro Pew de investigación dice que un 93% de los mexicanos no está satisfecho con el actual funcionamiento de la democracia y apenas un 2% se muestra satisfecho con el desempeño del gobierno.

Según la encuesta, presentada por el centro de estudios internacionales con sede en Washington, el actual sistema democrático de Washington es el peor calificado a escala mundial en términos de confianza. Solo el 6% de los encuestados dijo estar satisfecho. La desconfianza en el sistema hace que el 27% de los participantes en el estudio se muestren a favor de un sistema de gobierno no democrático, comenta CNN México.

Esto concuerda con el estudio que hizo el Inegi, que reveló que los principales problemas percibidos por la ciudadanía en las entidades de la República son, en primer lugar, la inseguridad y, en segundo lugar, de manera generalizada, la corrupción.

Además de corruptos, la ciudadanía considera que los gobiernos estatales, en general, tienen un mal desempeño. En ese sentido, es importante destacar que hay 14 entidades de la República en las cuales 36% o más (es decir, al menos uno de cada tres ciudadanos), considera que el principal problema de su entidad es el mal ejercicio del gobierno.

Las entidades en donde se identifica en mayor medida esta problemática son: Querétaro, Ciudad de México, Colima, Sonora y San Luis Potosí.

A estos malos datos hay que agregarle las últimas polémicas acontecidas después del terremoto, que dejó más de 350 muertos. Un mes después del sismo, hay gente que aún continúa esperando indemnizaciones, calles y edificios por arreglar e investigaciones por esclarecer como la de la escuela Rebsaben.

Además de las tensas relaciones entre el presidente de EEUU Donald Trump y el gobierno de Peña Nieto, tanto por la construcción del muro como por la crisis del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Un último punto que tampoco hay que olvidar es el nivel de pobreza del país, situado en un 45.5% y que lejos de disminuir, sigue creciendo.

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