La luz asoma por las ventanas oscuras; la risa brota del ciempiés y la fábula flota… Las nuevas creaciones surgen, la noche se volatiliza en el alcohol de todos los días, la niebla abre mis ojos a las visiones infinitas, la noche entreteje una tela de araña, se abren las nubes y el centelleo de las llamaradas eclipsa los pensamientos y reverdecen las visiones. Yeah! Se desnuda la percepción, el camino se abre. Abracadabra, luces de la naturaleza en la piel de los camaleones y las bestias recalcitrantes, salvajes como el río voraz y el terremoto.

Retorno a la selva de asfalto, mis mundos imaginarios se complementan, las noches sin vértebras me hablan con la señal purificadora del vino, el humo del tabaco, el opio y el ajenjo, la saliva y el eco de las palabras en la silente habitación.

cerveza-16Esta noche digo: ¡Qué mierda! Iré por las avenidas, iré por el metro, veré los rostros felices y los de la desesperación. Sí, la noche lúbrica me llama con la voz de la sirena y EN UN INSTANTE canto en su vagina, en sus orificios, vibro con sus nalgas y senos. Me desahogo en cada línea blanca de su piel, me acerco al precipicio del viento, camino sin tocar el pavimento mientras fumo.

Al final, la madrugada tiñe de cerveza y ceniza mi cuerpo, mis ojos se despliegan por horizontes inefables, la música estalla en mis oídos y lo disfruto, es el exceso, vivo el exceso y la locura, las visiones se encuentran en el ritmo acelerado y tenue de las ciudades, los campos y el cielo obscuro.

Me levanto y digo: ¡Vivamos la belleza hasta el fondo!

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