Si nuestras tormentas nos conocen más que a nosotros mismos, sería un fracaso; discurso no bélico.  Paz, estudien al depredador, no lo elijan por sorpresa, refugiarse no es cobardía, planifiquen antes de emprender, sean asertivos y no tomen atajos falsos.

-La paz tiene agilidad para el terreno empinado, ante un peligro, no guía, huye pero no lo enfrenta, no lo atacará, no tiene garras, sus cuernos están boca abajo con una forma ovalada-.

Si mi habilidad es correr donde otros no corren, correré, mi torpeza en un terreno escarpado, mi habilidad estará de acuerdo. El discurso de paz crea un rastro, y si caminas, el camino se crea, porque hay un curso de un deseo, una esperanza, todo un futuro.

El camino del error, es la jurisdicción de los que no se resuelven, el exterior de los que no aspiran, ese es el desequilibrio, el camino de los muertos.

 

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