Al final del día, recibirás un estudio, descubrirás que tienes algunos talentos o simplemente comenzarás el proyecto que tenías en mente. Con la mayor simplicidad posible y con la convicción de que darás buenas y excelentes noticias, y hasta serás aplaudido por tus ideas…

De repente, alguien salta y grita, golpea una mesa… contra una pared, y no por alegría o celebración.

No tengo que decirte quién será, lo notarás por las actitudes algo sombrías y antipáticas. “No importa si estás a pie, en bicicleta o en un barco grande, lo que la persona envidiosa quiere es lo que sientes, si lo que sientes por dentro es la felicidad” “Envidia, lo contrario a la felicidad” Y si decides emprender una nueva dirección y llevar a cabo otros proyectos, e incluso comenzar la cuenta en cero… ¿Qué está pasando? “El envidioso vuelve otra vez, si pruebas con tus ojos que sientes felicidad” Tengo algo que decirte: El envidioso busca atraparte, para que puedas seguir su juego, quitarte lo que tienes, borrar la sonrisa en tu rostro.

Llegué a esta conclusión, no a causa de los libros de psicología o de cualquier doctrina o religión, ya me ha sucedido a mí.

Ante una persona envidiosa, continúa de tu lado, sigue con tu vida, avanza en tu camino: “Continúa en tu felicidad, mantenla, es tu tesoro, no prestes atención a la rudeza, sabrás cómo valorar” No dejes espacios vacíos que el envidioso quiera llenar, no le des lo que es tuyo, no tires tu tesoro. Ya estaba claro para mí y es por eso que el lema es:”Continúo en mi felicidad, porque es mía, y nadie puede quitármela”

 

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