Hasta las alcachofas

tienen corazón.

No me digas “te amo” sin una mirada,

no propagues tus miedos en mi silencio,

no me hables bajito que me duele lo que dices,

no mires mi sombra a través de la ilusión

del vino,

no sacudas las migas de la cama

después de estar en ella…

que hoy en la distancia te alcanzo

con un beso.

 

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