La soupe à l’oignons  o sopa de cebollas

Es un plato emblemático de la cocina tradicional francesa. Se inventó durante la Revolución Francesa cuando se disponía únicamente de ingredientes sencillos para cocinar. Es ideal para comer en los días de frío invierno. Y puedo afirmar que esta sopa es afrodisíaca, sin duda alguna.

La sopa de cebollas se convirtió en el plato obligado con el que terminaban las juergas nocturnas parisinas, de ahí la cita de Dumas. Según el escritor Alexandre Dumas, era “una sopa muy querida de los cazadores, gente de mala vida y venerada por los borrachos”.

Aunque fue Estanislao Leczinski, el antiguo rey de Polonia, el que descubrió esta sopa tradicional en una fonda francesa. Tanto le gustó su sabor que no paró hasta quedarse con la receta. Desde ese momento adquirió mucha fama y popularidad en la corte polaca. Se hace con trocitos de pan, caldo de carne y cebolla caramelizada.

Es uno de los mejores ejemplos de la comida típica de Francia. Aquí  escribo una versión de la receta La “soupe á l’oignon gratinée” o sopa de cebolla gratinada, tomada del libro “La cocina del mercado” de Paul Bocuse. Definitivamente, es una sopa sabrosa, humilde, amorosa, entrañable,  nutritiva y muy saludable.

Sopa de Cebollas

Sopa de Cebollas

 

Ingredientes: (Para 6 personas)

6 cebollas grandes y dulces

120 g de mantequilla

1 diente de ajo

1 hoja de laurel

2 litros de caldo de carne

12 rebanadas de pan canilla (del tipo baguette)

3 cucharadas de harina de trigo o fécula de maíz

1 cucharadita de azúcar

Sal y pimienta negra al gusto

Una copita de brandy,  coñac o licor de café

100 g de queso rallado Gruyère, suave

 

Preparación

Pelamos y cortamos en juliana todas las cebollas dulces. Reservamos en un cuenco.En una cazuela grande, calentamos  la mantequilla, que es la verdadera base de esta sopa francesa. Cuando se haya derretido  introducimos las cebollas y el ajo muy picadito. Añadimos también un poco de sal y pimienta negra. El efecto salado nos ayudará a que las cebollas suden y que se ablanden antes. Removemos con una cuchara de madera de manera envolvente hasta que la cebolla quede transparente o translúcida con la cucharadita de azúcar para caramelizar las cebollas. Este proceso es lento porque tardaremos unos 20-25 minutos. Después de caramelizar debemos colocar el caldo con la copa de licor (Brandy) y una hoja de laurel. Dejaremos cocinar todo por unos cinco minutos a fuego lento. Retirarán la hoja de laurel. Después, colocar la sopa en cuencos pequeños con lonjas de pan tostado. Se le agregará el queso suave sobre el pan. Las sopas de cebolla irán al horno unos cinco minutos a 320° C o hasta que se gratine el queso.

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