“Los principios siempre son duros, pero si eres perseverante, consigues tus objetivos”. Luis Bassat.

 

Decidí escribir este artículo debido a que lo largo de mi camino me he encontrado con muchas personas deambulando en la web buscando información y consejos sobre: ¿Cómo empezar a construir su negocio?

En comentarios de diversos foros, páginas y grupos he leído que sueñan con emprender, con que quieren hacer dinero rápido, que tienen dinero y no saben qué posibilidad crear, que quieren realizar ese sueño que siempre han querido, pero todo esto en base a opiniones de terceros, haciendo preguntas correctas a gente incorrecta.

Como ser Emprendedor y no morir en el intento: Consejos de un emprendedor

Como ser Emprendedor y no morir en el intento: Consejos de un emprendedor

También he observado que muchos tienen la creencia de que los libros de educación financiera tienen la respuesta mágica a sus problemas, y la respuesta es que no.

Debo decir que yo tengo a mi alcance distintos tipos de libros que hablan de inteligencia financiera, y sí, es un material que en algún momento puedes emplear como consulta pero no como una receta, ya que en el mundo de los negocios cada empresa es totalmente diferente y presenta adversidades únicas.

Desde hace unos meses he notado que todos hablan del tema de emprendurismo, desconociendo completamente lo que ese tema implica. Mencionan a autores a diestra y siniestra, que en la mayoría de las veces desconocen el origen de ellos. He observado que en la web abunda la idea de tener “libertad financiera”,  todo mundo comparte la idea de “dejar ser un empleado” y sueña con ser “el dueño de su propio negocio”, hablan de la palabra “emprendedor” pero desconocen su significado real.

Y he decidido externar estas palabras con el objetivo de poder brindar un aliento a las personas que cruzan el camino de consolidación de emprendimiento.

Lograr que un sueño tome forma se requiere tiempo, enfoque, dirección adecuada, estrategia y financiamiento para volverlo realidad.

El título emprendedor no es algo que se gana fácil. Es algo que se gana con el paso del tiempo, de práctica, de fracasos, de toma de decisiones, de adaptación, de inversión y de triunfos.

Como ser Emprendedor y no morir en el intento: Consejos de un emprendedor

Como ser Emprendedor y no morir en el intento: Consejos de un emprendedor

Soy Ulises Laureano, inversionista y emprendedor. Mi olfato comercial inició a temprana edad. Sin embargo, empecé en el mundo de los negocios a los 18 años vendiendo celulares puerta a puerta. A los 21 años me desempeñé como ejecutivo de ventas corporativas de una compañía de telefonía móvil. En el año 2012 deje de percibir ingresos como empleado y me convertí en un emprendedor. En el año 2015 me asocié con otro emprendedor e hicimos una gran fusión de ideas y en consecuencia de negocios. En el año 2016 inicié un proyecto que el día de hoy es una startup. Actualmente me desempeño en el sector financiero y en el sector tecnológico.

Las lecciones que me ha enseñado el mundo de los negocios, he logrado comprender que cada empresa, cada negocio, tiene su propia personalidad, su propio mercado, su propia capacidad de respuesta, y no menos importante su propia estrategia.

Como todos, yo he aprendido de mis fracasos. Puedo decir que afortunadamente muchas veces me pasaron infinidad de cosas, como lo fue: el que mis ventas no se concretaran por no saber vender, no saber prospectar a mis clientes, no poder finalizar negociaciones por falta de impacto, no poder gestionar positivamente el no de mis clientes, el perder mercado, el perder dinero y el endeudarse. Digo afortunado porqué gracias a ello tengo el conocimiento y la experiencia para no repetirlo.

Durante muchos años tuve mucho aprendizaje amateur, como lo fue tener una revista y quebrar, tener una franquicia y perderla, tener una empresa de publicidad y traspasarla, tener un restaurante y cerrarlo, invertir en un negocio y perder todo mi capital. Invertir en una nueva idea, fracasar y generar una deuda. Parte de mis fracasos se debieron a  que no existía una estructura en mi persona, no existía una estrategia para lograr mis objetivos, una dirección adecuada, en pocas palabras que no había congruencia entre lo que pensaba, visualizaba y ejecutaba.