Sabes que el camino aún es largo
que mis manos te guían siempre
que el viento barre los deseos
que el amor supera los desvelos.
Sabes , que el reloj gira, y envejecemos
que el día enmarca tus anhelos
y que al caer la noche, sólo hay silencio.
Sabes , que siempre estuve
que jamás abandoné el sendero
que el sol ilumina tu mirada
y que su calor abraza tus tiempos.
No, jamás dejaré que salgas herido
de los golpes que amenazen tu paz
que en los albores de las mañanas
mi alma rodeará tus ganas.
Sabes que mí vida entregaría
para que el dolor jamás te invada.
Sigue leyendo a Claudia Nemirovsky

