Autor: Gerardo Moreno

  • SE LLAMA DESEO

    SE LLAMA DESEO

    La apegada nostalgia no se separa de mi, como ese sudor frío y pegajoso que suele acontecer en periodos de fiebre.

  • UNA NOCHE SIN LUNA

    UNA NOCHE SIN LUNA

    La noche estrecha nuestros lazos tú me abrazaste con ternura yo te besé en los labios.

  • Y POR LAS ESTRELLAS TAMBIÉN ANDA

    Y POR LAS ESTRELLAS TAMBIÉN ANDA

    Medra el almendro en la primavera prematura, mudra con su gesto de ramas entrelazadas queriendo alcanzar al cielo.

  • SIN MÁS

    SIN MÁS

    De tu tic, tac metódico la bomba natural exhorta vida. Que riega y da vida a cualquier ser dogmático. Ralentí espasmódico disfunción cardióloga.

  • Vale menos que el oro

    Vale menos que el oro

    En este mundo que estamos inmersos, donde las prisas los codazos y las malas costumbres adquiridas de antaño en el plano profesional y de negocio, donde por norma general todo se hace deprisa y corriendo, para así poder pasar a otra cosa.

  • UN SILBIDO EN EL VIENTO

    UN SILBIDO EN EL VIENTO

    Una llamada en el tiempo un susurro en el espacio que se prolonga mudo con un mensaje cifrado, inequívoco, ensordecedor, y distante de tus brazos.

  • QUISIERA PODER ESTAR JUNTO A TI

    QUISIERA PODER ESTAR JUNTO A TI

    Me despierto con ese sudor frío que recorre mi frente y mi cuello, desembocando en mi pecho como un río de anhelo.

  • EL SUEÑO DEL CIELO

    EL SUEÑO DEL CIELO

    Mi voz rota y resquebrajada de gritar tu nombre en medio de la nada, en un océano sin peces, en un desierto sin arena, en una ciudad sin ruido,

  • La nada y el vacío

    La nada y el vacío

    Si vaciamos de una habitación los muebles, la cama, la cómoda, la silla, el escritorio, las cortinas, y todo lo demás hasta que no nos quede nada y si la vaciamos también de oxígeno y la cerramos herméticamente. No quedaría nada, pues sí quedarán neutrones y protones …. Nunca en la nada hay nada, siempre…

  • LA MAGIA

    LA MAGIA

    La magia está en todas partes, en la mirada perdida de aquel niño, que otea el infinito soñando mil cosas a un mismo tiempo.