Categoría: Federico Laurenzana

  • ARACNO

    ARACNO

    Telares de misantropías tejidas aunaban cielos del gran arácnido. Perplejando iras peninsulares asechaba hasta morir hallando; hallando, colmando y atrapando, huellas de presas convulsas. Así murieron insectos de compensativos miramientos. Así tejió su red el anfitrión de nauseabundos ojos. Así holló, así ufanó, así tejió su telar el arácnido celestial. La gran araña desplazaba cada…

  • INSECTÍVORO

    INSECTÍVORO

    Así, durante la insignia, los insectos presagiaban su estupor. Sus vínculos, sus verbos. Sus itinerantes frenéticos. Aquellos, aquellos insectos, no comían vegetales, tampoco invernaban; comían presas de un ilustre mausoleo de catástrofes disipadas. Comían carne, eran carnívoros. Mientras, los presagios de amorfas ilusiones buscaban cuerpos, buscaban corporeidades vitales que deglutir. Mientras las perseverancias perplejaban volumetrías…

  • Imperenne

    Imperenne

    Imperenne Penitencias de mármoles tibios, redundaban sobre el desierto construyente. Aminoraban los desbarajustes, conglomeraban las precisiones; cuando el andar era inaudito, cuando el camino era invisible, cuando el transeúnte era moderado. Tantas decisiones eran volcadas en el rito,
tanto aturdir como seccionar:
tantos adoquines aferrados bajo las cláusulas de lo arenoso. Así quebraría un llano o una…

  • ARACNO

    ARACNO

      Telares de misantropías tejidas aunaban cielos del gran arácnido. Perplejando iras peninsulares asechaba hasta morir hallando; hallando, colmando y atrapando, huellas de presas convulsas. Así murieron insectos de compensativos miramientos. Así tejió su red el anfitrión de nauseabundos ojos. Así holló, así ufanó, así tejió su telar el arácnido celestial.   La gran araña…

  • Cascaración

    Cascaración

    Jamás he sabido el momento exacto, el preciso instante de las apariciones. Si bien haya formado parte de una de ellas alguna vez, una remota y añeja vez evocada entre herrumbrados esfuerzos con débiles anzuelos, nunca la he advertido como para citarla con plena certeza. Hay un pescador que conoce con legítima fidelidad la ida…

  • Vista del olfato táctil

    Vista del olfato táctil

    Ante demiurgos de sabores, se los oían. Destempladas sensibilidades se deshacían hasta rehacerse, se desoían hasta reoírse siempre vístamente álmicamente. Ante sabor de almas, se oía, se reoía; se oían sabrosamente reoilliciones, oiciones, de aquellos demiurgos. Delante de sabores ¡oigo! almas reoyendo, oyéndose precláricamente sabor de oídos.

  • Azul

    Azul

    Azulado permanezco ajeno a todo cambio. Los azules del azul convidan a permanecer en ellos, a esforzarse por formar parte. Aunque toda quietud es ruina de añejos colores acechando. Soy azul.

  • Mito y metáfora

    Mito y metáfora

    Entre mito y metáfora existe un delgado hilo de diferenciación. Este hilo tiende a mermar si analizamos con mayor detenimiento cuál de ambos ha descendido del otro; y se deshace si opinamos que uno ha servido para explicar al otro, o que –en última instancia- es el otro.

  • Aguas

    Aguas

    Estaba la calle balanceando sus últimas plegarias contra ese enigma ambiental solventándose en auxilio por impudente y maltrecha, por asfixiada y a punto término.

  • Ojo de tormentas

    Ojo de tormentas

    Las vistas recaerán cuando abra, cuando eleve, al ver ese entorno siempre imperceptible por padecer ceguera; aunque rengue su imprudencia ocultándole imágenes de un futuro enarbolado sobre presagios. La visión, la plenitud, hará desmanes jamás comprendidos aunque dentro de una fatalidad mítica sean probables. La vista, su vista hará.