Juan Carlos Martín Rojas
Homenaje…!
Las personas están llenas de secretos: Él, el hombre sin rostro y sin nombre… Sin ninguna angustia ni...
A manos llenas…
Cuando llamaron a todos los niños consentidos del mundo, salieron muchos bebés abortados, otros que nacieron desnutridos y...
Cosas suceden: Desde el Invernadero
En un montañoso lugar, hay un Palacete con un hermoso Invernadero… Y en el centro: Una Mujer, que...
Después ¿Qué pasará…?
Cuando llamaron a todos los niños consentidos del mundo, salieron muchos bebés abortados, otros que nacieron desnutridos y murieron al poco tiempo de intuir la luz de esta realidad… otros que acribillaron a sus madres con el bebé en el vientre… y estos fueron expulsados medio vivos y murieron al instante…
Y yo invité a la cordura mi vida…!
Y vi entre las paredes de cristal pasearse a una Doña inigualable… que pocos pueden ver al rostro, frente a frente. Un rostro humedecido por el rocío… y que se va secando con el sol mañanero… Totalmente llena de prudencia controla su lenguaje corporal porque sabe que la espían…
Simpatía por Venezuela
La Venezuela que yo conozco más de cerca es la de mi entorno inmediato: mi familia, mis antepasados, mi educación, mi ciudad, mis creencias… Y de lo que he visto y oído como testigo y co-protagonista de esta unidad político-territorial…
Ciudad Secreto
En el Mar de las Almas… hay un ciudad llamada “Ciudad Secreto...”; muy importante por cierto… Allí suceden muchas cosas bellas y otras feas también, como en todo aquello que sale a la luz: sentimientos, emociones, placeres y sinsabores…
Mi Rey…
¿Quién es tu Rey?; ¿Cómo es tu Rey?; ¿Quién es tu Rey?
Yo tengo un Rey… Para relacionarse correctamente con Él, hay que convertirse un poco en esclavo, un poco en súbdito, en lacayo o algo así… en fin… entregarse al vasallaje… ¡…entendiendo un digno grado de inferioridad…!
Aspirar a lo más alto…
Ya alejada de los enemigos frontales u ocultos, la música sagrada estimula sus más íntimas ondas cerebrales y la impalpable carne de su Alma: siendo invitada al éxtasis, de contemplar con “los ojos de lo interno” lo que solo se puede intuir durante pequeños segundos…
