Categoría: Liliana del Rosso

  • ¡POR FIN TENGO TIEMPO PARA MÍ!

    ¡POR FIN TENGO TIEMPO PARA MÍ!

    Hoy me levanté antes de que suene el despertador. Salí de la cama, como de costumbre, y me dirigí a la cocina. Todavía era de noche, apenas se veía un tenue rayo de luz asomar entre los escasos huecos que dejaban los edificios circundantes. En la galería acurrucado en su almohadón dormía plácidamente mi gata.…

  • El súbdito del tiempo

    El súbdito del tiempo

    Escribió a hurtadillas, arañando instantes para unas pocas líneas. Mimó su borrador, lo cobijó entre recuerdos propios y donados. Sus dedos, ágiles y ya casi expertos en el arte de teclear, dibujaron millones de letras. Durante muchos meses, solo escuchó un clic apagado que fue marcando el ritmo de su corazón.

  • ¿Qué hay mejor que la suerte?

    ¿Qué hay mejor que la suerte?

    El anciano encontró la llave en el bolsillo interior de su sobretodo, donde debía estar su pañuelo. Metió la mano derecha dentro del abrigo en busca de la útil prenda. Extrañado ante la ausencia, frunció el entrecejo y sacó la mano con cierta celeridad. Rebuscó en los dos laterales. Su incomodidad crecía, no encontraba nada.

  • Un cuento para Miguel

    Un cuento para Miguel

    Cumpliendo el ritual de cada noche, Amelia, ya con el camisón puesto, recorre la casa comprobando que todo está en orden. Planta baja, todo herméticamente cerrado; doble vuelta de llave.

  • El equipaje de Martín Fierro

    El equipaje de Martín Fierro

    Martín Fierro es un poema narrativo, escrito en verso por José Hernández en 1872, obra literaria del género gauchesco.

  • El miedo mola

    El miedo mola

    Cuento de miedo lo que me pasó cuando visité por primera vez a este pueblo…

  • Crónicas de un caprichoso río

    Crónicas de un caprichoso río

    Corría el siglo XVI, cuando a orillas de un caprichoso río, surgió un próspero pueblo. Su primer trazado, mil metros de largo por setecientos de ancho, albergaba el embrión de “Córdoba la docta».

  • Un viernes distinto

    Un viernes distinto

    Lo peor de esta situación es perderme la reunión de todos los viernes. Además, en honor a la sinceridad tengo que decir que este olor a desinfectante me está matando. ¡Qué fastidio!

  • La ira

    La ira

    Xabier, no tenía ninguna duda de que el causante de su rabia estaba allí.  Observaba la planta veinticuatro sentado en un banco de la plazoleta que había frente al rascacielos.

  • ¿Cada historia tiene un único escenario?

    ¿Cada historia tiene un único escenario?

    Una historia puede parecer fantástica en la mente del escritor, pero si no consigue trasmitir esas emociones al papel, todo su trabajo será en vano.