ALAS

A partir del momento
en el que mis alas se abrieron
volé por los cielos distantes y eternos
pasé por montañas nevadas y desiertas
y descansé un poco cuando las alas se cansaron de tantas vueltas.

A partir del momento, en que mis alas se abrieron
me cansé de posarme en las olas inquietas
percibí  a la distancia las miradas atentas
y me acerqué un poco para poder
acariciar las penas.

Ahora después de tantos vuelos
mis alas se cerraron , y se abrieron los senderos, tal vez sea momento
de caminar un poco
y acariciar mis sueños.

Las alas me sirvieron
para volar con mis recuerdos.

[alert type=white ]Sigue leyendo a Claudia Nemirovsky[/alert]


Publicado

en

,

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *