De la mano
De la mano, con miedo, con los inmensos árboles al costado
pasando entre las piedras
pero siempre de la mano.
De la mano, mirando gigantes edificios
y atravesando distancias enormes,
pero siempre de tu mano.
De la mano, con una valija que nunca llevaba,
ansiosa por entrar, pero no tanto
más, siempre de tu mano.
Hoy sólo sombras del pasado
ya no hay gigantes, ni piedras ni inmensos árboles
solo caminos y plazas.
Aunque todavía recuerdo
que me llevabas de tu mano
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