Gira el reloj de la vida
y danzan al son de las agujas las fotos viejas
y el sol no quiere aparecer
ante las ausencias queridas.
El viento trata de entrar por ls ventanas abiertas
y encerrados en la melancolía de los recuerdos
retoman los sueños un vuelo hacia las estrellas allí arriba.
Gira el reloj de la vida
y en los rincones oscuros, la soledad abraza las heridas
y el amor ha dejado mil caricias.
Que el tiempo se acorte
que los años nos
devuelvan las sonrisas
y el alma pueda descansar tranquila.
Sigue leyendo a Claudia Nemirovsky

