Una mano se desliza
Sobre un cuerpo
y enciende el árbol de la vida
Las ansias del insomnio
Crecen sobre la almohada
Y beben de las aguas
Que inician a deslizarse
Por la columna vertebral.
Más allá del éxtasis
De la angustia
Del dolor y el placer
Acurrucado en el lecho
Hay un amor olvidado
En los albores de la cama
Que asoma la mirada
Y eleva la pasión.
Cuantos delirios sórdidos
Con amantes que vienen y van,
Un gemido a escondidas
Una rosa con su fragancia
Inunda la noche y todo
Queda en silencio
Para soñar profundo
En el Jardín del Edén.
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