Una mujer recuerda un beso
Y sientes náuseas del ayer
La vida ha corrido por sus venas
Sin olvidar el dolor forzado
Que arruinaron sus noches de pasión.
El amor fue tan dulce
Con sabor amargo en la oscuridad
Nunca quiso entregar su inocencia
Más arrebataron sus sueños
En la puerta del colegio
Donde un día llegó para aprender.
Más allá de los libros
Las ecuaciones y el inglés
Un viejo asomaba la barba
Por las rendijas del balcón
El viejo bebía a sorbos
Sus deseos maduros de placer
La niña miraba en silencio
Envuelta en anhelos por ser
Una azafata, una enfermera
Una mujer hecha a la medida del honor.
© Emig Paz
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