CIUDAD EN LLAMAS
La voluntaria soledad
es condena en el rebaño.
Habitamos días donde la sinrazón
nace para crear hogueras construidas con cuerpos
de quienes son capturados huyendo
de la manada.
Todo es ya luz de infierno
y no existen huecos
por donde escapar a la locura.
Seres sin sangre en las venas
colapsan la realidad.
Locura infinita.
Ejército de desmemoriados
desviviendo sus sueños.
Toda ilusión es humo.
Cuando ceden
los muros de los sueños
la realidad cae sobre nosotros.
Calles plenas de vacío.
Días sin palabras.
Oscuras calles
atestadas de silencio.
Una mente que huye
con paso quieto
de las llamas que asaltan el presente.
La lluvia cae sobre la ira
y transforma los gritos en olvido.
Voces. Silencios. Lluvia
cayendo sobre cuerpos vacíos de alma.
un silencio eterno amenaza
con habitar en nuestros labios.
Sigue leyendo a Toño Guede

