Este postre de origen francés es uno de mis favoritos y más aún si lleva ¡Nutella! ¿Y es que a quién no le gusta la Nutella? ¿Conoces a alguien que se resista a este delicioso sabor?
Como la mayoría de los postres que me gusta preparar, éste también es muy fácil de hacer. Lleva su tiempo pero es muy sencillo, además a todo mundo le va a encantar. ¡Te aseguro que valdrá la pena hacerlo!
Vas a necesitar para 9 pzas:

- Precalentamos el horno a 160°C.
- En una cacerola ponemos la crema y la vainilla y calentamos a fuego medio hasta que hierva.
- Retiramos del fuego y reservamos.
- Mientras se enfría la crema, batimos las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa y sea de un color claro.
- Temperamos la mezcla de huevo con la de crema poco a poco.
- Añadimos la Nutella derretida y mezclamos hasta que todo se integre.

- Vaciamos la mezcla en moldes pequeños tipo ramequin. (que se puedan meter al horno) llenamos casi hasta el borde.
- Ponemos los moldes en un refractario para horno y lo llenamos con agua tibia hasta que el nivel del agua llegue a la mitad de los moldes.
- Horneamos durante 35 minutos, o hasta que el centro esté un poco blando y los lados firmes.
- Con mucho cuidado sacamos del horno los moldes y los dejamos enfriar por completo. Refrigeramos de 2 a 3 horas.
- Sacamos del refri 15 minutos antes de servir y espolvoreamos con azúcar la parte superior y con un soplete de cocina la quemamos poco a poco.
- Decoramos con frutas frescas(fresa, moras, etc.) o crema batida al gusto.


