Casamiento
Con el maní en el suelo pisado y sucio
de los pies de los caminos de diciembre
(es incomodo pisar el maní…)
los trineos del frío de este año
no arribaron con hambrientos gordos tiritando
El poder viaja en Concorde y se hace polvo al partir
los bolsillos flacos sobre zapatos lamentables
suelas del hombre agujereado sobre el maní pisado…
por el hombre del hambre
Un casamiento barato en el bar de la esquina
y el cura entre poemas elementales
en papeles turbios de servilletas usadas
hacia los contrayentes, sobre lo que ocurre
Nada entienden, las copas por la mitad en la barra
los tomadores siguen su brindis y la novia espera
Las miradas ajenas dicen de un gris vestido blanco
“vestirse de blanco después que pecó…”
qué es pecar ?
El novio se perdió entre el alcohol y el humo
del incienso repugnante , inútil innecesario elemento
tan indeseable como los comensales de rojos ojos
las ojeras eternas de bolsas religiosas
que entre voces dudosas algunas dicen amén
Como esa ceremonia donde si o si se miente en tragos amargos
de vino rancio, la pregunta titubeante y la respuesta del acepto
Los renos huesudos, hambruna en puerta arrastran los trineos
un candelabro oxidado presagia el futuro
ya se escuchan los pitos de las cero hora
Sobre los maníes pisoteados en el bar del casamiento
la novia de gris desciende sobre la alfombra de trapo de piso gastado
La Navidad del hambre terminó con el hombre
y ganó dos personas más cumpliendo la inútil promesa
apócrifo infierno o casamiento.

