Las normas de urbanidad y comportamiento se han perdido, y hay que reconocer que es una crisis generacional. ¿Qué pensaría Manuel Antonio Carreño si hoy nos invita a cenar y sacamos el celular para tomar una foto y colgarla en instagram?

Para los que no saben, Carreño fue un muy conocido diplomático que escribió un libro de lecciones y consejos sobre el comportamiento, si fuera en los tiempos de ahora seguro Carreño seria Youtuber con millones de seguidores. Este manual escrito hace más de 100 años y con casi 300 páginas nos enseña cómo debemos comportarnos en los diferentes momentos de la vida.

Sus escasos capítulos nos hablan de cómo nos debemos comportar en casa, con la familia, en el trabajo y con la sociedad. Digo escasos porque después de un siglo las cosas han cambiado… no sabemos qué hacer con el que no devuelva una llamada o cómo salirnos de ese incómodo grupo de whatsapp que te metieron sin preguntar y que cada vez que revisas el celular tienes más de +100 mensajes, o qué hacer con el comentario pesado de la tía que nos recuerda públicamente que a los 5 años nos comíamos los mocos.

¿Cuándo fue que se perdieron los buenos modales?

¿Cuándo fue que se perdieron los buenos modales?

Aunque algunas cosas no son iguales hay otras que perdurarán por siempre; como dice el dicho: “Lo cortés no quita lo valiente”.

La sociedad nos ha exigido a comportarnos de cierta forma, así Carreño no lo apruebe desde su tumba o en su manual. Creo que se volvería a morir de ver todo lo que ha pasado. Igualmente creo que su manual tiene mucho que rescatar, algo que nunca va a estar out es tener buenos modales. Es nuestra marca personal con la que nos identificamos en la sociedad, que nos puede llevar a ser destacados como personas educadas, cerrar grandes negocios, conservar una amista, o tener una convivencia agradable.

Estar de acuerdo o no con Carreño es un dilema, y más viviendo en la época en la que estamos. Por ejemplo, Carreño nos dice que al estar en casa: “No está, pues, permitido a un hombre el permanecer en su casa sin corbata, en mangas de camisa, sin medias, ni con los pies mal calzados.” ¡Eso es una locura! Me puedo reír un poco.

Para mí, estos son algunos de los momentos que podemos pecar por modernos y algunos principios básicos que deberíamos repasar:

  • Es importante saber que las redes sociales son para estar conectados con los nuestros, pero siendo conscientes que hay más personas viendo tus publicaciones.
  • Poner el celular de la mesa a la hora de comer es de mal gusto, distrae y le quita importancia al momento y a la persona que te acompaña.
  • Enviar un email sin asunto, no está bien. la persona que lo recibe tiene que saber de qué se trata el email que envías, de lo contrario se puede pensar que es spam.
  • Los cigarrillos electrónicos, son igualmente cigarrillos y puede que molesten a los que están a tu alredor igual que un cigarrillo normal.
  • Whatsapp es un medio de comunicación informal, pero al igual que una llamada telefónica, hay que respetar los tiempos de envíos de mensajes.

 

Es un hecho, que vamos a seguir evolucionando generacionalmente, pero ¡hagámoslo bien! No sé cómo va a ser el mundo en unos años, pero espero que tomemos consciencia y recordemos siempre los buenos modales.

Victoria Rojas

Nací en Colombia pero he vivido en muchos países maravillosos. Soy fan de la tecnología y no me gusta la política. Me encanta el futbol y soy amante de las hamburguesas. Enamorada de cada momento de la vida, siempre se gana o se aprende.

  • talomac

    Bueno, las mores (o costumbres), por fortuna, van cambiando con los tiempos. Eso significa madurar y envejecer: resignarse al cambio del mundo de modales.
    Lo de la molestia del cigarrillo electrónico, no termino de entenderlo. No funo, nunca fumé, pero si alguien enciende un cigarrillo electrónico sé perfectamente que no está quemando vegetales, no hay alquitrán, ni humo ni siquiera olor. No comprendo por qué podría molestar a otros. Esa falta de tolerancia a todo cuanto hacen los demás sí que lo considero falta de educación y comprensión hacia los demás.
    ¡Es como si alguien se ofuscara porque me ve tomar champán!
    Si es alcohólico/a reciclado, no es mía la culpa.
    Un abrazo para todo el foro Opulix, es mi primera entrada. Abrazos desde Buenos Aires.