¿Les suena el término Zona de Confort?  Si su respuesta es afirmativa, huyan hacia las montañas, despídanse de la rutina y acepten nuevos retos. Si todavía no lo conocen, seguramente es porque son puro nervio, porque esquivan la rutina o porque simplemente odian la cotidianidad que les rodea. Pero… ¿Cómo sabemos si hemos caído en la zona de confort? Respóndase a una simple pregunta: ¿Ha cambiado algo en tu vida los últimos 3 meses?  Si su respuesta es NO, es porque vives en una burbuja de la que no quieres salir (aún pudiendo) y tus niveles de ambición están por los suelos. Es hora de acabar con ello y empezar a experimentar.

Fuera de la zona de confort

Fuera de la zona de confort

Como han podido leer en mis artículos previos acerca del Lettering, soy un enamorado de esta técnica. En poco menos de 2 años mi pasión por la tipografía, las letras y sus formas, se ha convertido en una sana adicción (por lo menos hasta que no muera enterrado entre libretas que rebosan tinta). Conocer el Lettering me ha hecho recuperar mi ilusión por el diseño, y me ha llevado a realizar cursos e invertir incontables minutos delante de un folio escribiendo lo primero que se me pasaba por la cabeza. Podría decir, que conocer el lettering me ha ayudado a salir de mi pequeña zona de confort en lo que a diseño se refiere. Dejar de vectorizar elementos a través del ordenador y redescubrir la importancia del papel.


“Si él puede hacerlo, ¿Por qué no yo?”


Pero mi nueva afición no vino por si sola, sino influenciada por estímulos que he ido viendo a diario gracias a las redes sociales, revistas o en las calles. Esto, me ha dado la oportunidad de buscar nuevos retos; el clásico: “Si él puede hacerlo, ¿Por qué no yo?” Y sin comerlo ni beberlo, he descubierto una pasión oculta en mí, una opción laboral viable y por la cuál estaría dispuesto a sacrificar hasta mi tiempo libre. Sin esos estímulos, la rutina se habría apoderado de mí desgastando mi creatividad finalmente matándola.

La lista de artistas que me inspiran es extensa (como ya pudisteis ver en mi artículo), no tengo un referente único, ni uno favorito, pero si que tengo referentes que han significado más que otros. Quién sabe por qué, quizás su indudable estilo o quizás porque tienen una comunidad de seguidores detrás que avalan su trabajo. El hecho es que su trabajo destaca por encima de lo demás y ha conseguido llamar mi atención. Al igual que todos hemos hecho a lo largo de la vida, tratamos de emular aquello que nos gusta, intentando parecernos a nuestros referentes (a menudo con más ilusión que éxito y salvando las distancias).

Gemma O’Brien (@mrseaves) es una diseñadora que gracias a su pasión por la tipografía ha desarrollado una carrera dibujando letras. Su caligrafía expresiva y su detalle ilustrando se pueden ver en sus trabajos así como en campañas publicitarias, publicaciones editoriales o murales a gran escala en galerías de todo el mundo. Reconocida como una gran tipógrafa, Gemma ha recibido numerosos galardones que la han consagrado ofreciéndole la oportunidad de participar en conferencias a nivel internacional y de trabajar en talleres de lettering para importantes escuelas de diseño y agencias.

Gemma O'Brien

Gemma O’Brien

Sin lugar a dudas, su carrera está siendo exitosa, y su vertiente más didáctica es quizás hoy por hoy lo que me fascina más de esta artista, pues no es sencillo compaginar el trabajo con la enseñanza. No sabría decir si es por su trabajo, o por el de muchos otros, pero me ha llevado a probar nuevas técnicas que implican un mayor esfuerzo creativo y que como anteriormente comentaba, me han hecho salir de mi zona de confort.

¿Y tú, has salido de tu zona de confort?

 

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