Hace poco en un grupo de mujeres (30 mil) del cual soy participante, se inició el debate de esta decisión previa a la boda, las opiniones son interesantísimas, pero más ver el que te lleva a tomar esta decisión, es por ello que va aquí las cuestiones que uno debe saber previo al matrimonio en cuestión de régimen. Cabe señalar que la recomendación a la participante que preguntó fue por “separación de bienes” en un 80% de las que opinamos y para mí la experiencia es una sabia consejera.

El régimen matrimonial son las reglas que delimitan y determinan los intereses económicos entre los cónyuges y que tienen una trascendencia importantísima cuando existe un divorcio o un juicio sucesorio, aunque también frente a terceros en casos de insolvencia de alguno de los cónyuges.

Hay diferentes temas que deben tomarse en consideración previo a esta toma de decisiones como lo son: la diferencia entre los ingresos de cada uno de los cónyuges, la existencia de obligaciones previos de alguno de ellos (hijos), las familias y posibles herencias, la decisión de cada uno de ellos.

Sociedad Conyugal o Separación de Bienes

Sociedad Conyugal o Separación de Bienes

LA SOCIEDAD CONYUGAL consiste en que durante su vigencia sólo uno de los cónyuges administra los bienes comunes, pero al término de la sociedad se dividen los gananciales por la mitad. Ojo con ello porque hablamos también de las obligaciones en caso de insolvencia y deuda. Todo lo adquirido con anterioridad a la fecha del matrimonio pertenece a su dueño.

LOS BIENES SEPARADOS consiste en que durante su vigencia cada uno de los cónyuges administra sus bienes, pero ambos deben de aportar al hogar común. Al término de la sociedad cada quien se lleva lo suyo y solo se divide lo común.

Entendamos que este análisis nada tiene que ver con religión o cuestiones sentimentaloides que no aportan nada a nuestro contrato, sí el matrimonio es un contrato, así de claro y así de importante es esta decisión, y como todo contrato bien hecho no puede ser un formato, debe de hacerse de acuerdo a la situación particular de cada pareja. Y prever situaciones futuras de carácter económico.

De acuerdo a las estadísticas mas recientes del INEGI de cada 100 matrimonios 60 terminan en divorcio, luego entonces, por favor, dejen el amor a un lado y sobre todo el interés, si leyó usted bien, soy hermana de hombre, madre de hombres, y por ello me atrevo a decir que ningún hombre debe ser el cajero automático de nadie, si bien es cierto, y entendemos que esto es un contrato, podemos repartir obligaciones y ser pasivas en la relación pero ello no implica que la pareja sea un cajero automático eterno; y por supuesto esto tampoco implica que ninguna persona puede deslindarse de sus obligaciones y aportaciones para que esto funcione.

Sociedad Conyugal o Separación de Bienes

Sociedad Conyugal o Separación de Bienes

Es importante que este tema se toque entre las parejas PREVIO al matrimonio, la decisión no está calificada como buena o mala, cualquiera que usted elija está bien pero siempre y cuando lo haya elegido de manera pensada previa y tomando en cuenta la idea de relación que tiene y a donde van con ella, por ejemplo, si usted va a ser ama de casa y dedicarse al hogar quizá le convenga decidirse por la sociedad conyugal, en el entendido de que si un día llegan a embargar su casa, su mitad también responderá por la deuda, pero si ustedes son empresarios, generan ingresos ambos, participan en decisiones económicas familiares es conveniente la separación de bienes, y tener una cuenta común donde los dos aporten y será la única divisible en caso de un divorcio.

Primero somos individuos y después pareja, entonces lo correcto, para mí, sería casarte por separación de bienes y conformar de manera conjunta una cuenta común, pero conservando cada individuo su autonomía financiera y quitar la imagen absurda y ridícula de “atrapar” al cónyuge adinerado para asegurar un futuro.

En estos tiempos uno debe de decidir primero cuál es su vocación real de vida, si seguir soltero, en pareja o conformar una familia, a veces por cumplir expectativas sociales tomamos las peores decisiones de nuestra vida con consecuencias terribles, el simple hecho de pedirle a una pareja que toque este tema previo a la boda civil es un reto difícil y que compromete sus sentimientos frente al otro, pero debemos tener claro que si lo hacemos en conciencia y con todo el amor del mundo, esta podría ser una decisión que tomada en conjunto incremente el amor, esto favorecería la relación, la ubicaría entre dos adultos que (sin involucrar a las familias) están iniciando un contrato en un plano íntimo y personal que propicia una estabilidad económica y moral y quizá en esta plática previa muchas parejas pensarían mejor el casarse con esa persona, ahorrándose un sin número de dolorosas experiencias negativas futuras.

 

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